Los mayores

8 - Persona mayor

Envejeciendo, ¿y qué?

El envejecimiento no significa necesariamente la aparición de dolores, síntomas, patologías, pero para mantener una buena salud es recomendable cuidar tu cuerpo, llevar un estilo de vida saludable, evitar el sedentarismo. El objetivo es favorecer el «envejecer mejor» manteniendo un buen estado de salud, física y mental, del individuo a través de acciones preventivas a lo largo de la vida. Todo esto mantendrá su “capital de salud”. La osteopatía es parte de este proceso, y puede ser de gran ayuda, especialmente para mantener una buena movilidad de tejidos, articulaciones y otros.

Con los años, el cuerpo evoluciona gradualmente, el envejecimiento es un fenómeno natural. Los cambios son externos, visibles, pero también en el cuerpo, que perderá movilidad y elasticidad. Este se adaptará cada vez con más dificultad, por lo que corre el riesgo de debilitarse.

Otros elementos pueden influir, y a lo largo de nuestra vida acumulamos una determinada cantidad de traumas más o menos importantes, que pueden ser de carácter físico (accidente, caída, enfermedad…) o psicológicos (pérdida de un ser querido, el estrés de la vida profesional, el ritmo de vida…) y que, en ambos casos, se somatizan. Es decir, estos eventos se «imprimen» en el cuerpo, dejando «huellas» más o menos significativas en nuestro cuerpo.

El cuerpo humano es capaz de adaptarse a muchas situaciones y sabe cómo encontrar el equilibrio, incluso cuando las grandes limitaciones lo restringen. Sin embargo, con los años, al llegar a una edad avanzada y con posibles traumas pasados no manejados, se vuelve más difícil. Es probable que el cuerpo sea más sensible y pierda su capacidad de adaptarse más fácilmente. A partir de ahí, aparecen dolores y problemas de salud que pueden hacer que las personas mayores pierdan la movilidad de su cuerpo. Esta falta de movilidad corre el riesgo de provocar la pérdida de autonomía del paciente, o incluso el aislamiento, y por tanto tiene un impacto psicológico y social importante.

La osteopatía, una ayuda para las personas mayores

La osteopatía es un tratamiento complementario a muchos problemas que enfrentan las personas mayores. De hecho, el seguimiento osteopático regular, iniciado lo antes posible, permite anticipar, retrasar o incluso prevenir la aparición de determinados problemas de salud vinculados al envejecimiento. Esto permite mantener el “capital de salud” del individuo, ayudándolo a recuperar una mejor movilidad, facilidad de realización de los gestos del día a día y comodidad de vida. El objetivo es, por tanto, limitar la aparición de síntomas, dolor, rigidez, restricciones de movilidad, que pueden dificultar el día a día del mayor y por tanto limitar su autonomía. El tema de la dependencia de las personas mayores es un tema importante, la osteopatía puede hacer una contribución valiosa. Ayuda a todos a administrar su “capital de salud” para el bienestar diario y es eficaz durante toda la vida.

Para ello, el osteópata trabajará principalmente sobre la movilidad general del cuerpo, su equilibrio postural, la circulación sanguínea y linfática, etc. Trabajará los tejidos, estructuras (articulaciones, músculos y otros) para darles la movilidad necesaria para que el cuerpo funcione de la mejor manera. El osteópata trabajará con cuidado y, obviamente, sin dañar al paciente.

Además, es importante aclarar que uno de los gestos sociales más esenciales para nuestro sentimiento de aceptación en la sociedad es el contacto físico. Sin darnos cuenta, el tacto forma parte de nuestro día a día, estos contactos son imprescindibles a lo largo de la vida. Algunas personas mayores, aisladas o no, reciben poca atención física y gestos de cariño.

Este factor contribuye a su sensación de aislamiento. El simple contacto físico, como las técnicas de terapia manual, puede tener un impacto muy fuerte en los ancianos.

No hay límite de edad para venir a consultar a un osteópata, se adapta según los pacientes, sus necesidades, edades, morfologías, existencia de patología etc. Las técnicas así utilizadas durante una sesión osteopática varían según el caso y son suaves, indoloras, adaptadas al cuerpo de una persona mayor. El osteópata no utilizará técnicas estructurales de alta velocidad y baja amplitud, también llamadas «thrust», no se harán «crujidos».

En resumen

Por tanto, los tratamientos osteopáticos ayudan a:

– Mantener buena salud. Realizados de forma habitual, y como medida preventiva, previenen la aparición de trastornos funcionales. El paciente senior puede consultar sin problemas cuando no tiene dolor o síntomas. Esto permite mantener la flexibilidad, la movilidad articular, el equilibrio corporal. En consecuencia, limitar las dificultades o incapacidad para llevar a cabo las tareas y acciones de la vida diaria, por lo tanto, mantener la máxima autonomía.

– Tratar un trastorno funcional, lo mejor posible, y evitar recaídas y recurrencias. Este trastorno puede, por ejemplo, haber aparecido con el tiempo o después de un trauma físico. Cuando ocurre un trastorno funcional, la osteopatía ayuda a prevenir la “propagación” de tensionesdesequilibrios y dolencias a otras partes del cuerpo. Por ejemplo, una caída puede provocar dolor de espalda que, si se trata mal, debido a los vínculos anatómicos, puede provocar dolores de cabeza.

– Limitar el impacto de una patología ya presente, por ejemplo, sus consecuencias en diferentes partes del cuerpo. El osteópata puede actuar en paralelo con la atención médica u otras terapias y tratamientos médicos. Idealmente, incluso puede colaborar con estos profesionales para formar parte de un enfoque multidisciplinar.

¿En qué casos debería consultar al osteópata?

En los casos que se enumeran a continuación, la osteopatía puede ser de gran ayuda. Esta ayuda puede ser curativa, el osteópata podrá hacerse cargo y tratar la causa del síntoma para aliviarlo. En otras ocasiones, la ayuda será paliativa, el osteópata aliviará los síntomas debidos a una enfermedad o lesión; en este caso, el osteópata no podrá actuar sobre la causa, porque no puede “reparar” los tejidos dañados, y generalmente actuará en paralelo con la atención multidisciplinar. Evidentemente, la osteopatía no pretende resolver todos los trastornos ni tratar todas las patologías. En algunos casos, la atención médica es, como poco, necesaria.

Si tienes reconocimientos médicos, imágenes médicas (resonancia magnética o MRI, radiografía, u otro), es recomendable traerlos, tanto la imagen como el informe, en particular los relacionados con tus motivos de consulta, para la consulta con el osteópata.

Se trata de una lista no exhaustiva de motivos por los que se recomienda consultar a un osteópata. Puede solicitar una consulta por uno o más de estos motivos, y en caso de duda puede contactarme. Encontramos los mismos motivos de consulta que en el capítulo “adultos” pero, particularmente para aliviar o contribuir al alivio, en los casos de:

– Dolor y rigidez en las articulaciones, por ejemplo, codo, muñeca, hombro, cuello, pelvis, cadera, rodilla, artrosis, reumatismos, enfermedades reumáticas

– Dificultad para moverse o realizar determinadas actividades o gestos diarios, trastornos del aparato locomotor

– Síntomas en el vientre:

  • Problemas de tránsito, trastornos digestivos, dificultades para digerir, estreñimientos, dispepsia funcional
  • Reflujos ácidos, enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), acidez gástrica, ardor de estómago, duodenitis, úlcera, gastritis, hernia de hiato
  • Síndrome del intestino irritable, enfermedad de Crohn

– Calambres recurrentes

– Trastornos, patologías, o dolencias neurológicas

– Trastornos del sueño

– Síndrome de las piernas inquietas

– Problemas de equilibrio, vértigos

– Apoyo al tratamiento de enfermedades como el asma, determinados cánceres, y enfermedades neurodegenerativas (Parkinson, Alzheimer, etc)

www.osteopatamadrid-juneau.com  –  «Cuidando de tu salud y bienestar»


Ilustraciones realizadas por Gonzalo Edo

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